La otra tarde me acerqué al caserío donde paso mis ratos libres y me encontré al perro con pinta de estar sumido en el mas profundo aburrimiento. Después de los protocolarios saludos, que acostumbran a ser muy efusivos, me puse las botas y el resto del equipo dispuesto a subir a la montaña. Cuando ve los preparativos empieza a excitarse y cuando descuelgo su correa (confirmación de que hay expedición) se vuelve loco, y ya todo son saltos, carreras, ladridos...
Si fuera tan fácil hacer felices a las personas...
Si fuera tan fácil hacer felices a las personas...
Pre-Invernal : 02/12/2012








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